Quienes somos - Haciendo historia
La comunidad comenzó a reunirse en la pequeña capilla San Carlos, en el barrio El Progreso, que pertenecía a la Parroquia Inmaculada Cncepción y era atendida por los padres Salesianos. Con la llegada del Padre Branko Jan – Congregación de la Misión (vicentinos) –, el Obispo Miguel Esteban Hesayne firmó el decreto de creación de la Parroquia San Carlos, el 8 de mayo de 1986.
La pequeña comunidad comenzó a crecer rápidamente.
Durante los primeros dos años se organizaron misiones con hermanos venidos desde Buenos Aires que, junto a un grupo de fieles de la Parroquia , recorrían los barrios invitando a la gente a acercarse. Como la capilla comenzaba a hacerse chica, se gestionó la donación del terreno colindante con la Escuela de Arte "La Llave", el que fue otorgado mediante Ordenanza Municipal el 27 de noviembre de 1987. En enero de 1988 se colocó la piedra fundamental y comenzó la construcción de la nueva sede parroquial .
Salvo la estructura de hormigón, todos los trabajos de construcción fueron voluntarios, realizados por la misma gente que ofrecía su tiempo para hacer algo. Cabe destacar la presencia de muchos jóvenes de aquellos tiempos, señoras y algunos hombres, quienes aprendieron junto a alguno que sabía un poco más, a pegar ladrillos, hacer revoques, colocar piedras, armar el revestimiento etc. Los fondos para la compra de los materiales se obtuvieron con rifas, una campaña casa por casa para juntar bolsas de cemento, donaciones varias y principalmente con la recolección y venta de papel de diario. Desde el exterior dio el impulso a la construcción el importe de los católicos de Alemania a través de las organizaciones de ayuda Adveniat y Kirche in Not. La comunidad se trasladó a esta nueva capilla, que fue construida bajo la advocación de la Virgen de la Medalla Milagrosa. La primera misa la presidió el Obispo Hesayne, el 10 de septiembre de 1989, celebrando también las primeras confirmaciones de la comunidad. Desde ese momento se comenzó a usar, sin calefacción, sólo con el contrapiso, sin revoques ni cielorraso pero con una comunidad ferviente a la que cada vez se sumaba más gente.
Al concluirse todos los trabajos la capilla fue consagrada por el Obispo Rubén Frassia el 4 de diciembre de 1994